206 años de la Batalla de las Tunas: el combate donde se gestó la República de Entre Ríos
El enfrentamiento entre Francisco Ramírez y José Gervasio Artigas, ocurrida el 24 de junio de 1820 en las afueras de Paraná, cambiaría el rumbo de la historia. En comunicación con Radio Diputados, el historiador Rubén Bourlot, consideró que la contienda entre ambos caudillos tuvo una “trascendencia negativa porque se desperdició una oportunidad de organizar el país a través de la firma del Tratado del Pilar”.
La Batalla de las Tunas, ocurrida el 24 de junio de 1820, constituyó un hecho trascendental para la organización institucional y política de Entre Ríos, en el marco de luchas intestinas que luego forjaron la autonomía del Estado argentino. Al cumplirse 206 años de aquel enfrentamiento, en diálogo con Radio Diputados el profesor de Historia Rubén Bourlot -quien además se desempeña como escritor- abordó la importancia de la fecha, teniendo en cuenta su influencia para la creación de la República de Entre Ríos.
Según el especialista, “la batalla marcó una ruptura entre los más grandes caudillos del Litoral, quienes habían quebrado relaciones tras la firma del Tratado del Pilar. Esto denota una trascendencia negativa, acelerando el retiro de José Gervasio Artigas del ámbito político de la región. Con esta ruptura se desperdició una oportunidad de organizar las Provincias Unidas del Río de la Plata tras la firma del Tratado del Pilar, uno de los primeros pactos preexistentes que cita la Constitución Nacional”.
En cuanto al impacto de la contienda en términos políticos, Bourlot consideró que “ya estaba disuelta la Liga de los Pueblos Libres, que había encabezado Artigas a partir de 1815 en su confrontación con el centralismo de Buenos Aires. Artigas pretendía la organización del país a través de un régimen federal mediante la sanción de una Constitución. Más allá que se intentó en 1819 sancionar una Constitución, después de la Declaración de la Independencia en 1816: esa Constitución fracasó porque las provincias la rechazaron”.
Bajo ese enfoque, el docente sostuvo que la ruptura entre Artigas y Francisco Ramírez impulsó a Buenos Aires “a recobrar su iniciativa centralista que había perdido en la Batalla de Cepeda, donde esa jurisdicción se transforma en provincia, en pie de igualdad con el resto de los distritos. Esta situación indicaba que se marchaba hacia un camino de organización nacional. Después de la Batalla de las Tunas, Ramírez asumió el liderazgo en el Litoral y en ese contexto, avanzó con la organización de la provincia con la creación de la República de Entre Ríos. Aunque ese intento se convirtió en un fracaso”.
Una pirámide evoca la contienda
A la vera de la Ruta 18, en el límite entre San Benito y Paraná, un pequeño monolito recuerda el conflicto armado, aunque los investigadores aseguran que el lugar exacto del combate se emplaza hacia el sur. “Mucha gente no está enterada sobre su significado, además tiene una placa y a ello se suma un dato curioso inscripto en ese mismo lugar que señala que los vecinos de Paraná observaron sobre lomadas el desarrollo de la batalla en 1820. Eso es un mito popular”, concluyó el entrevistado.
Sobre el Tratado del Pilar y Cepeda
El Tratado del Pilar fue firmado el 23 de febrero de 1820 en Pilar, provincia de Buenos Aires, por Manuel de Sarratea (Buenos Aires), Estanislao López (Santa Fe) y Francisco Ramírez (Entre Ríos). El principal objetivo fue darle fin a los conflictos entre las provincias que habían desembocado en la Batalla de Cepeda, en la que un ejército de fuerzas federales (a cargo de Ramírez y López) venció a las tropas del Directorio Supremo que, luego de la derrota, se disolvió.
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